Saif le habla a su pueblo en conferencia de prensa en Trípoli, el día 20 de agosto del 2011
Mientras Zintan no da indicios concretos ni de formar parte del “nuevo modelo libio” (producto de la ocupación yanqui-europea), ni de los grupos de resistencia pro Khadafi y otros antis CNT; en la sociedad libia crece la discusión acerca de la figura política de Saif Al Islam, encarcelado por la poderosa tribu de la antes nombrada ciudad, en noviembre del 2011.
Días anteriores al pretendido y nefasto juicio virtual que las autoridades de Tripolí ordenaran realizar contra el hijo del difunto líder y otros leales a la anterior conducción, los seguidores de Khadafi volvieron a mostrar en las redes sociales una fuerte y mayoritaria lealtad con Saif, del que además de apuntarlo como la única solución para la pacificación del país y la vuelta de Libia a los principios emanados por su padre, alertaron de su posible puesta en libertad.
En diferentes oportunidades, distintos espacios solidarios con la Libia verde de Khadafi, han indicado que el encarcelamiento de Saif al Islam, en realidad se trata del cuidado y protección que la Tribu de Zintan, hace del principal cuadro de la familia Khadafi, lo que sería un pacto en secreto.
Dichas afirmaciones, aunque alucinantes y esperanzadoras, no cuentan de pruebas suficientes que le den una verosimilitud de peso; además es paradójicamente contradictorio, que quienes hayan sostenido tal teoría durante más de dos años, sean precisamente los espacios que han promovido una campaña tendiente a ensuciar y manipular la imagen del muyahidín.






